Por: Vianey Santana
La Mujer que imagina. Blanca
Hefferan. 2011
Todos
los límites que existen,
existen
sólo y simplemente para que sean traspasados.
Novalis,
fragmentos.
Mientras me encuentro
pensando en lo que serán las próximas líneas he comenzado este ensayo como
trabajo de la tercera unidad de la materia Expresión Oral y Escrita impartida
por la profesora Virginia Basurto Bravo; dentro de este ensayo hablare sobre la
“Imaginación” haciendo una mínima aproximación a lo que entendemos como
imaginación, teniendo como base el libro “La mujer que imagina” de la escritora
Blanca Hefferan.
Cabe mencionar que es un tema complejo y por lo mismo no habrá
una conclusión para él. Para mí la imaginación es una habilidad con la que
todos los seres humanos contamos, es el plus de la vida de cada uno de
nosotros, la base de todas las cosas y es la única cosa (por llamarla así)
además de los números que no tiene límites; independientemente de que es algo
de lo más complejo que tiene el hombre es parte fundamental de la vida diaria,
ya que sin la imaginación muchas cosas no existirían.
Cuando las preguntas sobre
el hombre empezaron a surgir con los grandes filósofos, para mí la cuestión más
grande de toda la historia fue “El alma y el cuerpo” es en donde surgen muchas
teorías y una de las más importantes fue la del mundo de las de las ideas, en
la cual se plantea el mundo intangible “los objetos pensados” (la esencia de
todas las cosas), más tarde Kant vuelve a retomar la teoría para afirmar que el
proceso es mucho más complejo, representa un acceso al conocimiento pero que
hace uso de los órganos sensibles.
Para Kant hay dos tipos de
imaginación la primera es dada por el entendimiento ya que esta evoca imágenes
que no se han presentado al sujeto y es dada por el esfuerzo de re-producir lo
que ya es conocido y por otro lado, plantea la imaginación figurada la cual se
refiere a la capacidad de imaginar lo que se nos dice; sin embargo ambos tipos
de imaginaciones generan imágenes dentro de nuestra mente.
En una de las muchas páginas
de “La mujer que imagina”, habla de las dos personalidades que tenemos, sin
embargo ella plantea justo a dos personalidades totalmente distintas haciendo
referencia a “mi otra yo” y que necesita de ambas para sentirse completa o ser
una persona homogénea como lo llamaría Kant, como no doy por entendido que cada
uno sabe lo que es homogéneo les diré que es como una mezcla y que para hacer
una buena mezcla debe de tener cantidades exactas de cada ingrediente y es como
yo defino al ser humano, la mezcla exacta ya sea de momentos, de experiencias,
de imaginación, de cuerpo, etc. Sin embargo dentro de este escrito sólo debo de
poner la mezcla entre la imaginación y el cuerpo (lo que no vemos y lo que
vemos).
La pregunta que fue
inevitable plantearme cuando estaba leyendo a Blanca Hefferan fue sobre el amor
¿El amor es producto de la imaginación? ¡Bien! El amor forma parte de eso que
no vemos, como le llamarían los filósofos es parte del mundo sensible, el amor es
la imaginación más pura con la que un ser humano cuenta.
Dentro de las
investigaciones actuales relacionadas con la imaginación (las cuales son pocas)
tienen relación con las neurociencias, han estudiado los procesos mentales y
entre ellos la generación de imágenes, dónde participan varias partes del
cerebro tales como la corteza y lóbulos frontales entre otras, éstas llevan a
cabo un proceso en donde se ve involucrada la memoria, la percepción y emociones. Gracias a la investigación sobre
los procesos del pensamiento se llegó a la conclusión que la generación de
imágenes se refiere a la imagen mental de un objeto en ausencia real.
Investigaciones
científicas o no, no han podido ampliar las investigaciones sobre
la imaginación, sin embargo todas plantean que es un proceso cognitivo en el
cual el ser humano no tiene límites para crear. Y se puede hablar sobre otro
universo, el universo de las imágenes.
Ahora es un hecho que todo
está de mi lado la imaginación no es más que creaciones de nosotros
mismos, es la base de la vida; sin
embargo si buscamos las demás piezas del rompecabezas nos daremos cuenta que la
imaginación tiene fuerza, una fuerza que no es común y que no se mide por la
masa corporal y es que es una realidad que se ha visto en muchas personas e
incluso en algunas partes de nuestra vida donde hemos sido capaces de confundir
lo que imaginamos con lo que estamos
viviendo. Lo anterior nos lleva hacia
estudios más avanzados de los que no tocaremos terreno pero que si nos da un
nuevo planteamiento sobre la imaginación de un lado negativo de esta y que
tiene la fuerza necesaria para llegar a confundir nuestra vida si es que
tenemos en cuenta lo que es nuestra realidad.

Es entonces cuando hago la
comparación de la Mujer que imagina con algunas teorías sobre las
personalidades donde la mujer está segura de que hay un pueblo mítico llamado
Jael, ella cree que en realidad existe porque va ese pueblo cuando se siente
sola o cuando quiere ir a visitar a su corazón, trata de convencer a su
enamorado que ese pueblo existe y que ella diario tiene que ir; sin embargo
ella está perdida en la realidad con lo que ha construido por varios años en su
imaginación, ha imaginado tanto que ahora lo considera un pueblo; si no fuera
uno de sus problemas afirmaría que sólo lo hace metafóricamente, Jael es el
pueblo, la imaginación de cada uno de nosotros, en el que tenemos nuestras
memorias, nuestro diario y que éste solo recuerda las cosas importantes, así
como reprime unas que nos hacen sufrir, donde nosotros guardamos nuestro
corazón si ha sido lastimado, con el
cuidado necesario para que nadie llegue a él, sin embargo al contar con un
enamorado y convencerlo que Jael existe, que hay algo más dentro de nosotros,
entonces éste tendrá el acceso a ese corazón y probablemente no sólo a ese
corazón si no a los demás sentimientos y memorias que hay en ese pueblo, y como
lo llamarían los grandes filósofos, tendrá acceso al mundo de las ideas de otra
persona.
Y las preguntas siguen
resonando en mi mente, quisiera tener una duda y no varias ¿Será posible que
alguien pueda entrar en tu mundo sensible? ¡No! Nadie podría entrar a la
imaginación porque incluso nuestras memorias las hacemos imaginación al no
estar convencidos de lo que ya hemos vivido.
Haré una generalización, no
sé si alguien ya la hizo, pero yo la haré:
“Las
dos personalidades con las que contamos una es lo que somos y la otra lo que
queremos ser a lo que llamaremos “mi otra yo” y por si alguien no sabe dónde se
encuentra les diré que a busquen en su imaginación. En
mi experiencia podría decir que mi otra yo sería esa que llora sin
remordimiento, ríe sin temor y se esfuerza por aprender a amar; tal como la
mujer que imagina mi otra yo se vestiría atrevida y lanzaría miradas por la
calle caminando erguida.
Para concluir esta
mínima aproximación hacia lo que llamamos imaginación y retomando mi punto de
vista planteado al principio de este ensayo he logrado organizar mis ideas y
decir que la imaginación es un proceso mental pero que yo la defino como la
base de la vida, es la única parte de nosotros que se puede contradecir y que
aunque no la vemos nos puede confundir. Buena o mala, es una habilidad con la que cuenta el ser
humano donde este al fin hace lo que quiere hacer, el consuelo de las personas
que han dejado su vida inconclusa, porque el cuerpo va a envejecer pero la
imaginación será siempre nuestro propio mundo que si cultivamos en vez de envejecer ser hará
joven mientras no dejemos de soñar. Y como lo menciono George Bernand Shaw ‘La
imaginación es el principio de la creación. Imagina lo que desea, desea lo que
imaginas y al final creas lo que deseas’
Imágenes: Grabado de Arbol Celta; Mujer de Nicoletta Ceccolinni, Grabado de Pez, exposición Galería Libertad.
Referencias:
Hefferan, B. (2011). La
mujer que imagina. México: Ediciones B
Noel, M. (1998). Filosofía
de la imaginación. México: Siglo veintiuno
Lepe, P. (2009). La
construcción esquemática en Kant, y la imaginación como facultad determinante
de la sensibilidad. Revista de filosofía, A parte rei [versión electrónica].
Drubash, D. Benarroch, E.
Mateen, F. (2007). Imaginación: definición, utilidad y neurobiología. Revista
de neurología [versión electrónica].
Sánchez, R. Notas sobre la
imaginación en la modernidad [recopilación]